Cada “Posada Real” reúne una serie de requisitos que harán de su estancia una experiencia única. Situadas en pueblos con valor histórico-monumental o en parajes naturales de gran belleza, su arquitectura tradicional se integra perfectamente en su entorno.
Han cuidado su decoración hasta el último detalle, ofreciendo a sus huéspedes la calidad en las prestaciones, calidez en el trato, contacto directo con la naturaleza y estancia en un alojamiento con especial encanto y carácter.
Ser “Posada Real” supone también aceptar el compromiso de trabajar permanentemente por la mejora de la calidad frente al cliente, sin perder jamás su personalidad que hace de cada establecimiento un lugar único.
La Autoridad Turística Regional, velará año tras año por el cumplimiento de los requisitos de la Marca y trabajará hacia la mejora continua, garantía de satisfacción de los huéspedes y del fomento de una oferta de turismo rural de calidad en Castilla y León.
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